¿SAT tiene acceso a toda nuestra información?


¿Qué significa esto?

Piensa que el SAT se encuentra investigando a determinado contribuyente (no a ti), y de pronto, por condiciones normales de operación comercial, apareces en la escena porque tienes relación con dicho contribuyente (insisto, no porque te estén revisando directamente a ti). De allí, el SAT te envía a tu buzón tributario una petición para que le entregues determinada información del investigado, pero no atiendes dicha petición, pues con cierta lógica, tú no eres el contribuyente al que están auditando, o sencillamente, como trabajador asalariado no revisas tu buzón.

De prosperar esa reforma propuesta, ese mero y simple hecho bastará para que, previa multa de por medio, el SAT ordene, sin control judicial previo, el aseguramiento precautorio de tus cuentas bancarias. Considero este hecho por sí mismo excesivo, pues hasta qué punto no atender una petición de la autoridad fiscal (siendo que en este caso estamos hablando de un tercero relacionado y no del contribuyente investigado) apareja la inmovilización de una cuenta bancaria.

La propuesta de reforma al artículo 45 del Código Fiscal de la Federación  establece que "las autoridades fiscales podrán utilizar herramientas tecnológicas para recabar imágenes o material que sirva como constancia de los bienes y activos que existen en el domicilio fiscal". Sin embargo, la redacción, un tanto ambigua, deja mucho a la interpretación y ha generado dudas entre la población.

La pregunta que viene ante esta redacción es: ¿para qué quieren en el SAT también imágenes y material adicional de los contribuyentes? Acaso no basta con tener los registros contables, electrónicos y digitales de todas las operaciones, gastos e ingresos que realizamos los ciudadanos diariamente.

Por si no estabas al tanto, como nunca en la historia, hoy las autoridades fiscales tienen acceso a toda nuestra información bancaria, comercial, laboral, bursátil, y hasta de historiales académicos. Podemos estar en presencia de una intromisión indebida y excesiva, más allá de lo que la propia Constitución permite a las autoridades fiscales.

En efecto, el artículo 16, ante penúltimo párrafo, de la Constitución permite que las autoridades fiscales puedan realizar visitas domiciliarias, exigiendo que se exhiban libros y papeles para comprobar el cumplimiento de las leyes fiscales, pero nada más. En ninguna parte habilita a que las autoridades fiscales puedan obtener o recabar, desde el domicilio de los contribuyentes, otro tipo de información distinta a la documental.

Además, la reforma puede entrañar una colosal intervención en la vida privada e íntima de las personas, pues dudo que habiendo tantas necesidades, las autoridades fiscales vayan a invertir recursos en la compra de equipos tecnológicos propios para ejercer la nueva atribución legal de la que pretenden les dote el Congreso de la Unión.

De otra forma, los registros y grabaciones se tendrían que realizar con los equipos propios del personal del SAT, lo cual no garantizaría la protección de la información al estar resguardada en equipos particulares y no públicos. Llevado al extremo, y de no realizarse ajustes a la propuesta, puede interpretarse incluso que esas imágenes se puedes tomar con Google Earth, pues no define cuáles son dichas herramientas tecnológicas con las que podrá apoyarse ahora el SAT.